Dr. Rodrigo Schwartz

Dr. Rodrigo Schwartz · Dermato-Oncología

Cuidado experto
del Cáncer de Piel.

Dermatólogo y Cirujano de Mohs con más de 20 años de experiencia, con entrenamiento certificado en Canadá y Australia.

20+
Años de experiencia
3K+
Cirugías de Mohs

Experiencia y formación
de excelencia.

Soy Dermatólogo y Cirujano de Mohs con más de 20 años de experiencia, especialista en cáncer de piel desde el diagnóstico hasta el tratamiento quirúrgico, con entrenamiento formal y certificado en Chile, Canadá y Australia.

Busco otorgar una atención integral, humana y personalizada.

Dr. Rodrigo Schwartz

Diagnóstico y tratamiento
de precisión.

Ver todas →
01

Cáncer de Piel

Diagnóstico y manejo integral de todas las formas de cáncer cutáneo: carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular y melanoma.

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02

Melanoma

Especialización en el principal centro de melanoma a nivel mundial (Melanoma Institute Australia). El melanoma es el más agresivo de los cánceres cutáneos, con protocolos actualizados de diagnóstico y tratamiento.

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03

Carcinoma Basocelular

Tratamiento del carcinoma basocelular, el tipo más frecuente de cáncer de piel, con opciones quirúrgicas y no quirúrgicas.

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04

Cirugía de Mohs

Especialización en Women's College Hospital en Toronto, Canadá. La técnica con mayor tasa de curación y menor impacto estético para cánceres de piel faciales.

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05

Control de Lunares

Chequeo anual dermatológico exhaustivo con dermoscopia digital para detectar lesiones sospechosas a tiempo.

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06

Dermatoscopía Digital

Seguimiento fotográfico preciso de lesiones pigmentadas, asistido por inteligencia artificial, para evitar cirugías innecesarias y detectar cambios tempranos.

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Lo que dicen nuestros pacientes

Opiniones reales
de Google

★★★★★  4.9 · 70 opiniones
★★★★★

"Excelente experiencia con el Dr. Schwartz, tanto por el aspecto médico como el humano."

Laura Taub · Paciente

★★★★★

"El doctor Rodrigo muy atento, detallista, explica excelente, soluciones rápidas y eficientes. Llegamos al mejor lugar. Gracias por todo — desde Antofagasta vinimos a ver al doctor."

Patricia Jara Lorca · Paciente

★★★★★

"Muy buena experiencia, el doctor Rodrigo Schwartz súper dedicado, atento y nos explicó todo muy claro. Fue una muy grata experiencia."

Constanza Castro · Paciente

★★★★★

"Me atiendo con el doctor Schwartz hace muchos años y no lo cambiaría por nada. Excelente equipo médico, muy atentos y preocupados con el paciente."

Bianca Matei · Paciente

Afiliaciones

SOCHIDERM
Sociedad Chilena de Dermatología
CILAD
Colegio Ibero-Latinoamericano de Dermatología
EADO
European Association of Dermato-Oncology
IDS
International Dermoscopy Society

Lo que debes saber sobre
el cáncer de piel.

El cáncer de piel es el más frecuente de todos los cánceres que afectan al ser humano. Se origina cuando las células de la piel crecen de manera descontrolada, generalmente como consecuencia de la exposición acumulada a la radiación ultravioleta del sol.

Existen tres tipos principales: el carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular y el melanoma. Los dos primeros son los más comunes y, cuando se detectan a tiempo, tienen una tasa de curación muy alta. El melanoma es menos frecuente pero más agresivo.

La buena noticia es que el cáncer de piel es uno de los pocos cánceres que puede prevenirse y detectarse en etapas muy tempranas con un control dermatológico regular. Tipos de células de la piel
El melanoma es el tipo de cáncer de piel más agresivo. Se origina en los melanocitos — las células responsables de dar color a la piel — y tiene una alta tendencia a extenderse a otros órganos si no se detecta a tiempo. Sin embargo, en más del 90% de los casos el diagnóstico es precoz, lo que lo hace curable en la gran mayoría de los pacientes.

¿Por qué se produce?
Su origen es multifactorial. El factor ambiental más importante es la radiación ultravioleta, que daña el ADN de los melanocitos. Las quemaduras solares ocasionales y severas — especialmente en la infancia — son las que generan mayor riesgo. También influyen factores genéticos: existen genes específicos que, al presentar mutaciones, predisponen al desarrollo de melanoma. En aproximadamente un 60% de los casos aparece de forma espontánea; en el resto, se origina a partir de un lunar benigno que se maligniza.

¿Cómo se clasifica?
El parámetro más importante es el Índice de Breslow, que mide el grosor del tumor y determina el tratamiento necesario. Se considera precoz cuando mide menos de 1 mm. La etapificación va desde etapa 0 (melanoma in situ, confinado a la epidermis) hasta etapa IV (con metástasis a distancia).

Tratamiento:
En casos precoces, se realiza una ampliación oncológica (extirpar un margen de piel adicional alrededor del tumor). Cuando el melanoma supera 1 mm, se agrega el estudio del ganglio centinela para detectar si hay extensión. En casos avanzados se utilizan tratamientos sistémicos y/o radioterapia.

Seguimiento:
Tras el diagnóstico, los controles tienen tres objetivos: detectar precozmente un nuevo melanoma, identificar reaparición del ya tratado, y reforzar la educación en protección solar y autoexamen. Tener antecedente de melanoma aumenta en un 8% la probabilidad de desarrollar uno nuevo; tener un familiar de primer grado con melanoma multiplica el riesgo por 2 a 3. Evaluación de melanoma
El carcinoma basocelular es el cáncer más frecuente que afecta al ser humano. Aunque puede presentarse a cualquier edad, es más común en mayores de 50 años — aunque su incidencia en personas jóvenes está aumentando.

Se origina en las células basales de la epidermis y se presenta típicamente como una pápula de crecimiento lento, de color piel o con algo de pigmentación, que puede ulcerarse y aparecer como una herida que no sana o una costra que vuelve a aparecer.

¿Cuán peligroso es?
Su riesgo de diseminarse a otros órganos es extremadamente bajo (0,55%). El principal riesgo es la invasión local hacia tejidos profundos como grasa subcutánea, músculo, cartílago o hueso — un proceso lento que puede demorar años. Los subtipos morfeiforme y micronodular son los más agresivos localmente; el superficial y el nodular, los menos.

Tratamiento:
El tratamiento es habitualmente quirúrgico. En tumores de bajo riesgo y subtipos superficiales pueden usarse alternativas no quirúrgicas (nitrógeno líquido, Imiquimod, 5-Fluoracilo, Terapia Fotodinámica). Para tumores en zonas faciales o de riesgo, la Cirugía de Mohs ofrece la menor tasa de recurrencia disponible (menor al 2%), versus el 5–10% de la cirugía convencional.

Dato importante:
Quien ha tenido un carcinoma basocelular tiene aproximadamente un 44% de probabilidad de desarrollar otro en los siguientes 3 años — diez veces más que la población general. El seguimiento periódico es fundamental. Carcinoma basocelular
El carcinoma espinocelular es el segundo tipo de cáncer de piel más frecuente. Se deriva de los queratinocitos — las células que producen queratina en la epidermis — y, a diferencia del basocelular, tiene mayor capacidad de diseminarse a otros órganos si no se trata a tiempo.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Es más frecuente en hombres de edad avanzada, aunque afecta también a mujeres y adultos jóvenes. Los factores de riesgo incluyen: antecedente personal de cáncer de piel, queratosis actínica (lesión pre-maligna), exposición solar laboral o recreativa prolongada, tabaquismo, piel clara, inmunosupresión (especialmente receptores de trasplantes de órganos, que tienen un riesgo muy elevado), y ciertos virus (papilomavirus humano).

¿Cómo se presenta?
Aparece como una lesión escamosa, con costra o ulcerada que crece durante semanas o meses. Puede ser sensible o dolorosa. Se localiza principalmente en zonas expuestas al sol: cara, labios, orejas, manos y antebrazos. También puede desarrollarse sobre queratosis actínicas preexistentes, cicatrices o piel previamente irradiada.

Tratamiento:
Casi siempre es quirúrgico, con un margen de tejido normal de 3 a 10 mm. En lesiones grandes de cara o tumores recurrentes, la Cirugía de Mohs es la mejor alternativa. En tumores inoperables puede utilizarse radioterapia. La detección precoz es clave: en etapas iniciales, el tratamiento es altamente curativo. Carcinoma espinocelular
La Cirugía de Mohs es la técnica quirúrgica con la mayor tasa de curación para el cáncer de piel, especialmente en zonas faciales donde preservar el tejido sano es fundamental. En Estados Unidos, uno de cada cuatro cánceres de piel es tratado con esta técnica.

¿En qué consiste?
Lo que distingue a Mohs de la cirugía convencional es la verificación inmediata e intraoperatoria de los márgenes. Mientras el paciente espera, cada capa extirpada es analizada al microscopio en el momento, permitiendo ver el 100% del borde tumoral. Si persisten células cancerosas, se actúa de inmediato y con precisión milimétrica — sin necesidad de una segunda cirugía. Durante el procedimiento se realiza un mapeo espacial del tumor para identificar con exactitud dónde persiste tejido comprometido.

Ventajas:
El resultado es el mayor ahorro posible de piel sana, la menor tasa de recidiva disponible y el mejor resultado funcional y estético final. Es la mejor alternativa disponible hasta la fecha para carcinomas basocelulares y espinocelulares en cara, orejas, nariz, párpados y otras zonas de alto riesgo.

¿Cuándo se indica?
No está indicada para todo cáncer de piel. Los consensos internacionales la recomiendan en tumores ubicados en zonas complejas (cara, cuello, cabeza) o cuando el tumor tiene características agresivas o es recurrente. Procesamiento de muestra en Cirugía de Mohs
El examen preventivo anual de lunares es una instancia muy valiosa para detectar lesiones malignas o pre-malignas en etapas muy tempranas. Un lunar maligno detectado a tiempo tiene excelente pronóstico y el tratamiento normalmente es curativo. Un examen de 20 minutos al año puede hacer una gran diferencia.

¿Para quién es especialmente recomendable?
— Exposición solar excesiva (trabajo, deporte o recreación).
— Quemaduras solares, especialmente en la infancia.
— Múltiples lunares en el cuerpo.
— Familiar cercano con cáncer de piel.
— Historia personal de cáncer de piel.

¿En qué consiste?
Consiste en la observación detallada de toda la piel — de la cabeza a los pies — con un dermatoscopio, que amplifica cada lunar y permite ver detalles que el ojo desnudo no detecta. El dermatólogo identifica el "patrón personal" de lunares del paciente para detectar aquellos diferentes al resto, que pueden ser peligrosos. Además de melanoma, permite identificar carcinomas y lesiones pre-malignas como queratosis actínicas.

¿Cómo prepararse?
Antes del examen, es útil auto-examinarse frente a un espejo y reconocer lunares que hayan cambiado o dado síntomas (picazón, sangrado, dolor). Más del 50% de los lunares malignos son detectados primero por el propio paciente o un familiar — por eso, la observación cotidiana importa. Examen con dermatoscopio

Lo que nos preguntan.

Tenemos la posibilidad de ofrecerte una consulta online de telemedicina. En este caso, lo ideal es que ya tengas una biopsia confirmando tu diagnóstico de cáncer de piel y, de esta forma, poder ayudarte de forma mucho más precisa en tu plan de tratamiento.
Cuando tengo un lunar antiguo que cambia, o un lunar nuevo que aumenta de tamaño o que es diferente a los demás en su tamaño, forma o color, debo consultar.

En la clínica, el lunar es evaluado con dermatoscopía, donde hay mucha más información para determinar si tiene indicación de ser extirpado para estudiar el diagnóstico más preciso, o si simplemente puede ser observado o dejado en seguimiento.
La Cirugía de Mohs es la técnica con la tasa de curación más alta para el carcinoma, especialmente en las zonas faciales, y que permite el mayor ahorro posible de piel sana, mejorando los resultados funcionales y estéticos finales. Se extirpa el tumor en capas, examinando cada una al microscopio hasta ver el 100% de los márgenes con mucha precisión. El resultado es la máxima preservación de tejido sano y la mínima posibilidad de que el tumor vuelva a aparecer.
Para pacientes sin antecedentes, recomendamos comenzar con una evaluación inicial. A partir de esa consulta, determinamos si tiene sentido establecer un plan de controles preventivos y con qué periodicidad — esto se define de forma personalizada para cada caso.

En pacientes que ya han tenido cáncer de piel, los controles son más frecuentes: generalmente cada 3 a 12 meses, según el nivel de riesgo de cada paciente. En ambos casos, evaluamos la utilidad de incorporar tecnologías de imagen avanzadas — como el seguimiento dermatoscópico digital y la fotografía corporal total asistida por inteligencia artificial — para lograr un seguimiento aún más preciso y oportuno.
Sí. La mayoría de los cánceres de piel detectados en etapas tempranas tienen tasas de curación superiores al 95%. El melanoma, aunque más agresivo, también tiene excelente pronóstico cuando se encuentra en estadio inicial. Por eso la prevención y el control regular son fundamentales.

El diagnóstico a tiempo
hace la verdadera diferencia.

Teléfono +56 9 3954 7142
Email contacto@drschwartz.cl
Dirección Av. La Dehesa 222 Of. 620, Santiago